
Sobre mí
María Angélica Aravena Echeverría, Licenciada en Educación, Universidad de Playa Ancha, Entrenadora acreditada por la IAFF; Homeópata, Naturópata (Iridología, Biomagnetismo, Flores de Bach), acreditada por el Minsal, en Medicina Complementaria Res. Exenta sanitaria N°2207650225. Terapeuta antropológico, con experiencia en desarrollo personal, estilo de vida saludable, entrenamiento físico, mental y habilidades blandas.
Enfoque y orientación
Mi trabajo se fundamenta en una visión holística e integrativa del ser humano, considerando la interacción entre cuerpo, mente, emociones, historia de vida, entorno familiar y hábitos cotidianos. Desde la antropoterapia, comprendo a la persona como una unidad indivisible, donde la salud y el bienestar surgen del equilibrio entre los aspectos físicos, emocionales, conductuales y existenciales.
A través de un acompañamiento personalizado, promuevo la toma de conciencia sobre la propia biografía, los aprendizajes de vida, la gestión emocional, el desarrollo del amor propio y la adopción de hábitos saludables que favorezcan una mejor calidad de vida. El proceso terapéutico busca identificar recursos internos, fortalecer la autonomía personal y potenciar las capacidades de autocuidado.
Integro herramientas provenientes de la homeopatía, naturopatía, flores de Bach y Biomagnetismo.
Ámbitos de intervención
Mi acompañamiento terapéutico está orientado a personas que buscan mejorar su bienestar físico, emocional y mental, abordando diversas situaciones que afectan su calidad de vida. Entre los principales ámbitos de intervención se encuentran:
- Estrés y sobrecarga emocional.
- Ansiedad, inquietud, miedos y crisis de pánico.
- Procesos de duelo por pérdidas afectivas, separaciones o cambios significativos de vida.
- Baja autoestima, inseguridad y fortalecimiento del amor propio.
- Gestión y regulación emocional.
- Sentimientos de vacío, falta de propósito o desmotivación.
- Desarrollo personal y autoconocimiento.
- Promoción de estilos de vida saludables y prevención en salud.
- Educación en hábitos de alimentación consciente, actividad física y autocuidado.
El trabajo terapéutico se desarrolla desde una mirada integral, respetando la individualidad de cada persona y favoreciendo la conexión entre cuerpo, emociones, pensamiento y proyecto de vida.